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Fire, fire, fire… Arcade Fire

noviembre 8, 2010
Arcade Fire at Palacio de los Deportes (Mx) by Krudo @Flickr
Now our lives are changing fast
Hope that something pure can last
We used to wait by Arcade Fire

 

Han pasado ya casi un mes desde que vi a Arcade Fire, la emoción y los sentimientos que me dejó fueron tales que tuve que dejar pasar un tiempo para poder poner en orden mis ideas y hacer un relato “minimamente” decente…

We used to wait.

No sabía que esperar, sólo sabía que estaba emocionada, muy emocionada. Uno de mis deseos más profundos del corazón era ver una presentación en vivo de Arcade Fire, no en cualquier lugar dado que me queda claro que nunca será lo mismo ver a un grupo en cualquier lugar del mundo a verlos en tu lugar de residencia, en tu ciudad, con gente que hable tu mismo idioma.

Pese a los contratiempos logramos llegar a tiempo e incluso vimos al telonero. Los lugares que teníamos eran por demás buenos, la mesa estaba más que puesta, era cosa de esperar.

La espera en compañía de L. y E. fue bastante amena, ni siquiera la sentí. Poco más de una hora después de lo señalado en el ticket; se apagaron las luces. Unas siluetas se colocaron frente a cada uno de los múltiples instrumentos en el escenario. Fue un grito de batalla, sonaban los primeros acordes de “Ready to start”. Fuimos una multitud frenética, entregada. El corazón me latía muy rápido, la música me inundaba como pocas veces, ni siquiera puedo describir con precisión la belleza del momento, la energía que entraba a mi con una fuerza brutal pedía a gritos ser expulsada con la misma fuerza: bailé y canté entonces.

No había gran escenografía, los visuales eran sencillos pero suficientes, las luces tampoco importaban. Eran las personas haciendo la música, cambiando de un instrumento a otro, entregados a lo suyo, disfrutando de su momento lo que movía a la gente. El público así co-respondía, “No cars go” fue el ejemplo de ello. Todos eramos una voz, un cuerpo; “HEY!” decíamos al tiempo que elevábamos nuestro brazo derecho al cielo, como una marcha, todos unidos. El concierto siempre mantuvo su energía, a pesar de ser sólo de hora y media, quedamos más que satisfechos. Nos tocaron las fibras y personalmente me emocionaron más de una vez: sprawl II, suburbs, Intervention, No cars go, Rebellion Lies, In the back seat, incluso un cover de los “Smith”.

El final fue para cerrar como los grandes, que final tan más bello, tan más memorable, emotivo como pocos: WAKE UP!

Some on filled up my heart with nothing, someone told me not to cry! –y mis lágrimas se hacían presentes–; escuchar Wake up me llenó de emoción, es sin lugar a dudas, uno de los momentos más especiales que he vivido en un concierto. Y la gente presente hizo su parte, fue energético, incluso para ser más precisa, fue simplemente mágico.

Cuando salimos de ahí, no vimos a nadie decepcionado, tengo la impresión de que fue un concierto especial para muchas personas y en muchos aspectos. Puedo decir sin temor a equivocarme que Arcade Fire será una de las bandas que defina la música de mi generación, una referencia obligada de los anales de la música.

Para mí ha sido el mejor concierto del año y sin duda alguna está en mi top 5 de conciertos favoritos ever.

La rola del post: Arcade Fire – We used to wait.

P.S. También les dejo el setlist del concierto.

P.S. La foto de arriba pertenece a la galeria de Krudo, a quien agradezco personalmente por tan tremenda imagen.

No sabía que esperar, sólo sabía que estaba emocionada, muy emocionada. Uno de mis deseos más profundos del corazón era ver una presentación de arcade fire, no en cualquier lugar dado que me queda claro que nunca será lo mismo ver a un grupo en cualquier lugar del mundo a verlos en tu lugar de residencia, en tu ciudad, con gente que hable tu mismo idioma.

Pese a los contratiempos logramos llegar a tiempo e incluso vimos al telonero. Los lugares que teníamos eran por demás buenos, la mesa estaba más que puesta, era cosa de esperar.

La espera en compañía de L. y E. fue bastante amena, ni siquiera la sentí. Poco más de una hora después de lo señalado en el ticket; se apagaron las luces. Unas siluetas se colocaron frente a cada uno de los múltiples instrumentos en el escenario. Fue un grito de batalla, sonaban los primeros acordes de “Ready to start”. Fuimos una multitud frenética, entregada. El corazón me latía muy rápido, la música me inundaba como nunca antes, ni siquiera puedo describir con precisión la belleza del momento, la energía que entraba a mi con una fuerza brutal que pedía a gritos, mediante, cantar y bailar ser expulsada con la misma fuerza.

No había gran escenografía, los visuales eran sencillos pero suficientes, las luces tampoco importaban. Eran las personas haciendo la música, cambiando de un instrumento a otro, entregados a lo suyo, disfrutando de su momento lo que movía a la gente. El público así co-respondía, “No cars go” fue el ejemplo de ello. Todos eramos una voz, un cuerpo; “HEY!” decíamos al tiempo que elevábamos nuestro brazo derecho al cielo, como una marcha, todos unidos. El concierto siempre mantuvo su energía, a pesar de ser sólo de hora y media quedamos más que satisfechos. Nos tocaron las fibras, me emocionaron más de una vez: sprawl II, suburbs, Intervention, No cars go, Rebellion Lies, In the back seat, incluso un cover de los “Smith”.

El final fue para cerrar como los grandes, que final tan más bello, tan más memorable, emotivo como pocos: WAKE UP!

Some on filled up my heart with nothing, someone told me not to cry! –y mis lágrimas se hacían presentes–; escuchar Wake up me llenó de emoción, es sin lugar a dudas, uno de los momentos más especiales que he vivido en un concierto. Y la gente presente hizo su parte, fue energético, incluso para ser más precisa, fue simplemente mágico.

Cuando salimos de ahí, no vimos a nadie decepcionado, tengo la impresión de que fue un concierto especial para muchas personas y en muchos aspectos. Puedo decir sin temor a equivocarme que Arcade Fire será una de las bandas que defina la música de mi generación, una referencia obligada de los anales de la música.

Para mí ha sido el mejor concierto del año y sin duda alguna está en mi top 5 de conciertos favoritos.

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One Comment leave one →
  1. abril 18, 2011 1:58 pm

    Qué felices fuimos, muy muy felices 🙂

    ¡Te quiero mucho!

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