Skip to content

Javier Marín: Emociones Acuerpadas

septiembre 5, 2008
Emociones Acuerpadas

Emociones Acuerpadas

Con cariño para Anne

Amiga, confidente y “partner in crime”

El día que conocimos a Javier… fue un día soleado de verano. Andábamos en esos rumbos –que siempre nos gustaron y que caminamos tantas veces, discutiendo, argumentando y volteando de cabeza a la vida y al diseño– por una tarea de Audiovisuales, creo que ese proyecto (“el diaporama”) fue uno de los que más nos gustó, desde la planeación a la realización con todo y las vicisitudes… una secuencia de instantes capturados a fin de retratar nuestra “ciudad de la furia”, esta ciudad de caos en la que vivimos y a la que tanto amamos.

Caminamos cámara en mano de Revolución a Chapultepec dónde incluso tomamos fotos en medio de la gente que atravesaba de antropología al bosque y viceversa. En algún momento nos detuvimos a comer en equis lugar de Reforma y seguramente conversamos de tareas, proyectos, arte, diseño y música porque eran nuestros temas recurrentes. Puedo puedo asegurar que en determinado punto hablamos de Rodolfo (invariablemente siempre llegábamos a él cuando platicabamos –jah–, quizá por esa costumbre de género en que los amores imposibles y los sentimentalismos son un tema de rigor en las platicas de chicas –aún cuando considero que nosotras éramos y somos distintas de nuestras congéneres en muchos aspectos–). Luego de comer nos encaminamos hacia el centro, insisto, es un lugar que siempre nos gustó y que recorrimos en innumerables ocasiones (ahora es inevitable que yo lo ande sin sentir una especie de nostalgia o como dirían los brasileños “saudade”).

Fue por esa urgencia de arte que siempre nos caracterizó, que llegando a Plaza Juárez no pudimos evitar detenernos a contemplar el espectáculo de cuerpos que ante nosotros se presentaba. Un festín de formas para nuestros ojos ávidos de ellas, que particularmente fue un parteaguas en mi modo de ver el arte, el diseño, la museografía y la escultura (que hasta entonces no había logrado captar mi atención por completo). Estaba permitido tomar fotos de la exposición y nos dimos vuelo retratando los ángulos, las texturas, la desnudez de los cuerpos, las formas y el movimiento estático de ellas en un extraño entorno de pacífica convivencia con el arte, dónde las personas interactuaban con las piezas sin la rigurosidad que exige un museo pero con el respeto ante la monumentalidad de las obras en todos los sentidos en que una escultura puede llegar a ser monumental. Había una mezcla entre horror y placer al contemplarlas y aunque no recuerdo que me hayas dicho algo específicamente supe que compartíamos la emoción del momento. Fue como descubrir un mundo nuevo antes inexplorado, muy parecido a aquella exposición de “Sombra Profunda Somos” (pero esa es otra historia).

Las cabezas esculpidas por Javier, apostadas al fondo de la fuente, nos estuvieron mirando largo rato mientras platicábamos de Vicente Rojo e intercambiábamos impresiones. Nos admiramos de la columna de cuerpos que estaba casi a la entrada como una imponente bienvenida y de la escultura con alas que parecía echaría a volar de entre los edificios en cualquier momento.

Nuestra Ciudad de la Furia no hubiera sido la misma sin aquellos cuerpos, sin sus posiciones poco convencionales, sin su color, su textura o sin su extraña riqueza expresiva sobre esa especie de cajas de madera que hacían las veces de base. De modo que cuando escuché decir a Javier Marín en una entrevista, que sus esculturas son “emociones acuerpadas” y en instantes en que reflexionaba al respecto, sus palabras me llevaron al diaporama, a ese día, a la ciudad de la furia, a las cámaras en nuestras manos e inevitablemente a nosotras por las calles de Reforma-Centro queriendo (y no) componer el mundo mientras caminábamos.

Para visitar el site de Javier Marín click aquí

P.S. Para ir a las respectivas galerias de las imágenes hay que dar click sobre ellas

Anuncios
6 comentarios leave one →
  1. septiembre 12, 2008 10:45 am

    Excelente foto 🙂 me gusta me recuerda algo especial…

  2. Beautiful Loser permalink*
    septiembre 12, 2008 10:53 am

    Ehhh… hola ese Richie!… pues las fotos no son mías, son de usuarios flickr, si le das click a las fotos vas a la galería de cada quien. gracias por darte un rol 😉

  3. Rubius permalink
    septiembre 19, 2008 11:35 pm

    Hola Beau! Lindo post. De lo que uno se pierde al dejar la buena costumbre de caminar. Baba!

  4. septiembre 25, 2008 1:40 pm

    Qué padres fotos, mire que no conocía a la chica tuiter tan paseadora XD.

    Buen blog, saludotes!

  5. octubre 6, 2008 12:11 pm

    ¿¡está ahorita la expo de Javier?! ES un deleite verlo, tuve la oportunidad de conocer su obra hace como 4 años y quedé gratamente sorprendida, pero no he vuelto a ver alguna de sus exposiciónes.

    🙂 Qué emoción. No entendí bien dónde está.

    saludos

  6. Beautiful Loser permalink*
    octubre 6, 2008 12:20 pm

    Gracias Vakero pero las fotos no son mías están linkeadas a las galerias de sus autores en flickr al dar clic sobre ellas…

    Lata, eh, nuevamente saludos por acá… esa exposición ya no está en Plaza Juarez, el post surgió a raíz de un documental que vi acerca de él y su escultura, sin embargo hay una exposición de Javier Marin en el museo Dolores Olmedo desde septiembre y hasta enero del prox año me parece.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: